He caído en la tentación

En el segundo post que escribí en este blog, hablé del caso que me ocurría cuando me desplazaba en coche, donde pusiese la cadena que pusiese (hablo de emisoras musicales), siempre estaban echando las mismas canciones.

En estas últimas semanas, a raíz de la hospitalización de mi padre y otros asuntos, he tenido que coger el coche muchas más veces de las habituales. Evidentemente sigue sucediendo lo mismo; suenan las mismas canciones una y otra vez.

Es algo que me molesta mucho, pero lo dejo estar puesto que solo quiero una voz que me acompañe en los trayectos. Me molesta especialmente porque las canciones son muy comerciales, muy Big Mac o como se llame la hamburguesa. Música de consumo rápido y fácil, de la que te olvidas a las pocas semanas y que no te aporta nada.

Así que estas últimas semanas me he puesto bastante al día de lo que la industria musical quiere que lo pete este verano. Al final, de tanto escucharlas te las aprendes y te sorprendes a ti mismo tarareándolas en los semáforos.

Por otro lado, soy una consumidora religiosa del Vine. Me bajé la aplicación al poco de que saliese, allá por 2013 más o menos. Nunca he hecho ningún video, evidentemente, pero miraba muchos vídeos. Todos americanos. Empecé a seguir a los que más me gustaban y alguno que otro que no me acababa de convencer. Vine es una herramienta muy útil para entender un poco más a fondo la mentalidad y forma de vida americana, además de que estás al día de las últimas tendencias o novedades, no sólo musicales, sino también de lo que es propiamente tendencia, frases hechas nuevas, memes, bromas recurrentes. Sirve además para mejorar mucho tu nivel de inglés, sobretodo lo que es el listening. Aprendes nuevas expresiones y formas de comunicar, además de la pronunciación. Bien, podría hablar mucho rato del Vine pero no es de lo que trata el post de hoy. He sacado el tema porque uno de los apartados que tiene es el de tendencias, que reviso cada día.

Es habitual que de vez en cuando un vídeo normalito se viralice. Se suelen viralizar cuando dan pie a hacer parodias del vídeo o montajes. Cuando un vídeo se viraliza, pasan semanas en las que el apartado de nuevas tendencias se llena de parodias.

Hará un par de meses se viralizó ligeramente un vídeo en el que se ve un coche antiguo aparcado en la calle con una ventanilla bajada. La persona que graba se va acercando al coche, en vista de primera persona, y al llegar a la ventanilla vemos dentro del coche dos perros tumbados. Al final del vídeo uno de los perros pega un ladrido que suena casi a un pequeño grito de Ahh!

Este vídeo lo han usado para hacer parodias con el grito del perro. Lo más habitual suele ser que suena una canción mientras vemos como nos acercamos al coche y en el momento en que la canción hacen un yo! o un hey! o algo por el estilo, ladra el perro. Recuerdo perfectamente una de estas parodias que era exactamente así. Sonaba una canción, más bien un rap, y en el momento que decian ey! el perro ladraba.

Vuelvo a mi coche y a la radio. Un día, en uno de estos tantos trayectos que he tenido que hacer, cambiando de emisora me encontré que estaban echando la canción del Vine del perro y su grito. Me hizo gracia. Pero no escuché la canción entera, solo el final, que es justo lo que salía en el Vine. Me quedé con ganas de saber cómo era la canción.

A los pocos días pude escuchar de nuevo la canción en la radio. Era diferente a como pensaba que iba, pues la parte final de la canción canta una voz distorsionada en rap (o hip hop o como se diga, nunca sé la diferencia) que es lo que conocía yo, pero lo que viene antes del final no está esa voz y no es tan hip hop (o rap o como se diga) como yo esperaba.

A las pocas escuchas me familiaricé con la canción. Era comercial, pero tenía un punto que me atraía mucho. Especialmente en el pre-estribillo, en la que el cantante dice ‘my name is blurryface and I…’ Me gustó mucho el concepto de blurryface, como alguien que está pero no está, como si se sintiese perdido o fuera de lugar. Luego me atrayó un sonido específico del estribillo, que es como un redoble de batería pero sintético. Me gustó porque ese mismo sonido lo he escuchado en una canción de Linkin Park, que es extraña pero que me gusta mucho. Sin parar demasiada atención a la letra, que casi nunca lo hago, tenía la sensación de que la canción transmitía algo de melancolía y eso me enganchó. Me hice fan de la canción y me pasaba el rato cambiando de emisora a ver si la pillaba. Cada vez que salía me alegraba el día.

Empecé a fantasear con poner cara al grupo. Es algo que suelo hacer cuando escucho algo nuevo. Intento imaginarme como son físicamente y a que tribu urbana podrían pertenecer en base a la música que hacen. Me imagino las complexiones físicas, si son altos o bajos, si son rubios o morenos, cuántos son… (suelo fallar mucho muchísimo). Aunque me dije a mí misma que no los buscaría, porque me gusta más la idea de no saber como es el grupo o cantante que escucho. No me gusta que el aspecto físico interfiera con lo que estoy escuchando, pues no es relevante. Si la canción que escucho o el grupo o el disco es bueno, que más me da cómo sean. Pero me puede la curiosidad.

Así que acabé cayendo y buscando por internet la canción. No me quedé con el nombre del grupo ni el título de la canción, pero no fue difícil encontrarlo, solo tienes que escribir en el buscador una parte de la letra y enseguida lo tienes.

Me llevé una sorpresa, como siempre, porque siempre fallo. Había imaginado un grupo numeroso de personas, sin ningún fundamento por otro lado pues la canción no tiene nada que de a entender que hay muchas personas que componen el grupo, pero yo lo había imaginado así. Me los imaginaba rollo rapero, con sus ropas anchas y mucho suajjjj, ya que la canción tiene mucho rap (o hip hop o como se llame), pero tampoco. Vamos, que no acerté una, como es habitual.

El videoclip me encantó y más aún el ‘aura’ por llamarlo de alguna manera que desprende el cantante. Va con las manos y el cuello pintado de negro, que parece que lleve esas partes del cuerpo tatuadas en negro. Me pareció atrevido y eso me gusta. También me gusta mucho la forma en que se mueve. No es que baile, más o menos es baile, pero no. Y cómo va vestido.

Luego me fijé un poco más en la letra, y la verdad es que es sencilla pero es chula. Por lo menos es algo un poco más fuera de lo habitual, cosa que me gusta. Sí acerté con el aire melancólico que me transmitía, pues la canción habla de echar de menos el tiempo en el que éramos niños.

Así que con la tontería, me he hecho fan de la canción y llevo un par de días escuchándola en bucle.

El grupo se llama Twenty One Pilots, y la canción es Stressed out.

Weak up, you need to make money! Guau!

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