Envidia cochina

Hoy, como de costumbre, he ido a visitar a mi padre en el hospital (sigue ahí después de casi tres meses), y me he desplazado como siempre en coche.

Está hospitalizado en un centro de recuperación donde hace la rehabilitación para el ictus. No está demasiado lejos de su casa, pero sí que queda lejos de la mía y es un trayecto largo de tiempo para llegar. Barcelona no es que sea muy grande, pero hay tráfico y muchos semáforos, y un trayecto de pongamos 5 km dentro de la propia ciudad, puede llevar tranquilamente más de media hora.

En fin, de camino paso por una zona bastante conocida para mí, que está relativamente cerca de casa de mis padres.

Cuál ha sido mi sorpresa cuando llegando a determinada zona, he visto y reconocido inmediatamente a la madre de una amiga mía del colegio e instituto.

Desde los 4 años hasta los 16 compartí escuela con dos chicas de mi barrio. Vivíamos en la misma manzana. Conocernos todos esos años y criarnos juntas, digamos que hizo que nos conociésemos bastante bien. Luego de adulto uno va modificando y adaptando su conducta al mundo en el que le toca vivir, pero cuando eres pequeño se podría decir que eres bastante libre de personalidad. En fin, me lío. Lo que vengo a decir es que conozco bien además de a estas dos chicas, a sus familiares, pues nos hemos visto desde críos y nos han visto crecer. Así que cuando veo a los padres de algunos de los compañeros con los que fui al cole, los reconozco enseguida.

De la chica en cuestión, y de la otra también, no sé nada de ellas. Con el tiempo me fui alejando y empezando a perder el contacto. Sé que ellas mantienen el contacto y saben la una de la otra, pero yo era diferente y necesitaba por tanto algo diferente, así que me fui alejando. A pesar de ello no había mala relación, simplemente los caminos se bifurcaron, ellas siguieron por uno y yo por el otro.

El alejamiento fue paulatino pero sin pausa. Al principio dejamos de vernos tan a menudo. Yo empecé a trabajar a la vez que me sacaba el bachillerato y ellas sólo estudiaban. Yo dejé de tener tiempo así que poco a poco las fui viendo menos. Luego empecé a no quedar con ellas. Me caen bien y creo que son buena gente, pero no me satisfacían, para mí era algo aburrido. En poco tiempo dejé de verlas y la relación se mantuvo con algún que otro mensaje de texto, pero poca cosa. De ahí pasamos a sólo enviarnos sms en nuestros cumpleaños, o alguna llamada de cumpleaños. Hasta que un día dejamos de felicitarnos.

Aún así, sí que sé cosas de ellos. Nosotros, los chicos que íbamos al cole o al instituto hemos seguido nuestros caminos, pero las familias se mantienen donde están. Mis padres viven donde han vivido siempre y lo mismo pasa con el resto de padres de mis compañeros de cole. Claro, como entre ellos también se conocen, pues de tanto en tanto se van encontrando por el barrio, se saludan y se cuentan cómo están unos y otros. Así pues, mi madre de tanto en tanto me va dando el reporte de cómo están los que fueron compis de cole.

Sé que alguno, uno de los ‘cocos’ de clase, sigue viviendo con sus padres. Tiene la carrera terminada, no se cual pero imagino que alguna ingeniería o cosa del estilo, y por supuesto está en el paro, sin pareja. Otro de los ‘cocos’ acabó la carrera, se echó novia y se fueron a vivir a un piso de alquiler en un barrio muy pobre pues no daba para más. Imagino que con su carrera que debe ser del estilo de ingeniería informática o así, consiguió un trabajo en el que apenas le daba el sueldo para vivir. Así que cogió la mochila y se fue a vivir a Chile, el país originario de la novia. Sé que estuvo unos tres años viviendo allí, y ahora está de vuelta y para quedarse aquí y con planes de boda. Otro de ellos se juntó con una mujer mucho mayor que él y con un hijo o hijos de una relación anterior. Otra creo que trabaja de peluquera o algo por el estilo y tiene un par de hijos que ya deben rondar los 8 años por lo menos. Unos cuantos de ellos, bastantes creo que la mayoría, tienen hijos aunque no sé si trabajan, los que sí se que trabajan tienen trabajos mal pagados.

La mayoría si bien no todos, siguen viviendo cerca de donde nos criamos aunque no con los padres (casi todos). Creo que soy de las pocas si no la única que se ha ido a otro barrio bien lejos del original y supuestamente de mucha más ‘categoría’. Y desde luego, que yo sepa los demás no pueden ni oler el hecho de vivir sólo y pagarse uno mismo todos los gastos.

De las dos amigas en cuestión. Las dos comenzaron la carrera, una la acabó la otra la dejó al primer año y se pasó a un grado (antigua fp). La de fp consiguió el trabajo de sus sueños, cosa que me alegra, aunque sé que el sueldo es más bien escaso. Tuvo dos hijas, no sé que edad tienen, pero son pequeñas, la mayor debe tener unos 4 o 5 años. Creo que sigue todo igual. La otra acabó la carrera y encontró un trabajo de lo que había estudiado. Una empresa seria con sede en el centro de Barcelona y estricta en el trato, de manera que deduzco que no debe tener un gran sueldo. Sé que le tocó un piso de protección oficial cerca de donde viven mis padres. En cuanto a relaciones, tenía entendido que tuvo un hijo o hija, pero que el padre no estaba, aunque no sé si esto es cierto o no.

En fin, volviendo al tema por el que he empezado a escribir, estaba yo en mi coche parada en un semáforo cuando vi a la madre de una de estas dos chicas, la segunda, la que tiene carrera y un piso de protección oficial y que no se sabe si tiene hijos o no y si está con alguien o no. Esta mujer estaba acompañada de dos chicas. Lo primero que he pensado es si estaría ésta amiga del colegio con ella. Y efectivamente, estaba.

Lo primero que he sentido ha sido alegría por verla, pues hace mucho que no la veía y no sé qué aspecto tendría. Es algo que tengo mucha curiosidad respecto a todos los que fueron conmigo al cole, más que saber cómo les va la vida, tengo más curiosidad por ver cómo la vida les ha tratado físicamente. No deja de ser un reflejo de si las cosas van bien o no. Una persona puede tener un trabajo estupendo o hijos o las dos cosas, pero solo sabrás si es feliz si le ves la cara y el aspecto. Con un golpe de vista puedes saber realmente cómo les va la vida.

Por otro lado, hay una parte fea y egoísta de mí que se muere de ganas de comprobar que yo tengo mejor aspecto que todos juntos.

Yo me veo en el espejo y aunque reconozco los signos de edad, me da la sensación que estoy igual que cuando tenía 16 años, que debe ser de las últimas veces que los vi a todos. Muchas veces pienso, cómo estarán los demás? Seguirán más o menos como yo, con algún signo de edad pero básicamente igual? o parecerán ser mucho más mayores? Parecerán mucho más jóvenes? Estará gorda aquella chica? Estará calvo aquel chaval? Los chicos no tenían ni barba cuando los vi por última vez.

Mi momento había llegado, iba a verla y saber cómo estaba. Si era cierto lo de que había tenido un hijo, esperaba encontrarla algo más dejada físicamente, no por nada, pero el cuerpo ya no es el mismo y todo parece caer mucho más rápido, además de que es habitual que se cojan unos cuantos kilos. Esta chica siempre ha sido muy mona. Es rubia natural de ojos azules y siempre ha sido muy deportista, así que siempre ha sido delgadita y con un cuerpo definido, abdomen plano. Mi parte malvada estaba deseando que como mínimo le hubiesen salido caderas, cartucheras o un culo gordo.

A parte de llevarme una alegría por verla, que me hacía ilusión verla porque le tengo cariño, me ha llenado de orgullo y satisfacción ver que ha cogido bastantes quilos. Reconozco que una parte de mí se ha sentido algo aliviada y he sentido casi como si fuese una batalla ganada. Desde luego yo no tengo el mejor aspecto del mundo ni mucho menos. No me considero guapa aunque tampoco soy un adefesio y me sobran muchos quilos, y tengo una piel horrible y canas y ojeras. No debería estar satisfecha con mi forma física, pero la he visto y he sentido que ahí le he ganado y me ha dejado una sensación de satisfacción más fuerte de la que se supone que debería sentir. De hecho, me ha dejado con una sonrisa en la boca el resto del día.

Espero que todo le vaya bien, aunque no tenía cara de estar muy contenta. Curioso, porque dada mi situación en la que tengo muchos familiares enfermos o con problemas, además de mi propia situación que es delicada, me veo en el espejo y de verdad me parece que tengo mucho mejor aspecto que ella. Y sé, esto seguro, que ella no tiene ni de lejos una situación parecida a la mía.

En fin, se que puede sonar mal decir que me alegro de que tenga peor aspecto que yo, pero no me quiero esconder, me alegra ver que estoy mejor.

Pum, in your face! Drop the mic, doy dos pasos hacia atrás y hago mutis por el foro.

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