La chica de los recados

Muchas veces me preguntó qué soy realmente para mi familia. He llegado a la conclusión de que para ellos soy la chica de los recados.

Específicamente estos últimos seis meses, pero en realidad en los últimos tres años en los que mis padres han tenido problemas de salud, me he dedicado a ellos y a mi hermano.

A mi madre la he llevado al médico siempre, y no ha ido pocas veces, teniendo que gastar todas mis horas de médico del trabajo, repito mis horas, además de varios días de vacaciones, de mis vacaciones. He llevado el control de las visitas médicas que tenía que hacer, recordándoselo. He hablado yo con los médicos para sacar toda la información y ellos me preguntan a mí. En sus operaciones, que lleva varias, he sido yo la que se ha levantado a las 5 de la mañana para a las 6 estar duchándola y preparándola para sus operaciones. Luego he estado yo sola en la sala de espera mientras la operaban, sin haber dormido y sin comer, y sin la posibilidad de hacerlo porque estaba sola en la sala de espera. Me he ido del hospital a mi casa después de estar más de 14 horas sola en el hospital acompañándola y al día siguiente volvía a estar en el hospital bien temprano acompañándola y así en los días sucesivos. He estado yo presente cuando pasaban los médicos y las enfermeras a revisar a mi madre o hacerle curas. Le he dado de comer, le he puesto la cuña y la he sacado, la he llevado al baño y la he limpiado después de hacer sus necesidades. Estaba en el hospital también sin hacer nada, solo compañía. De vuelta a casa le he hecho las curas de las heridas. Le he ido a comprar, le he hecho los recados, la he acompañado. Cuando ha tenido que volver al médico me he vuelto a gastar días de mis vacaciones para ir con ella. Los hospitales me llaman a mí para decirme si tiene tal visita o si la trasladan a tal hospital.

A mi padre le he tenido que llamar yo a la ambulancia porque mi madre no lo hizo, estando en la otra punta de la ciudad y sin saber exactamente qué pasaba. He estado con él varias veces en las urgencias del hospital, desde la madrugada hasta la madrugada del día siguiente. He hablado por él con los médicos, aún viviendo en otro sitio, mi madre sí que tenía toda la información, yo no, pero era yo la que hablaba con los médicos. He acompañado a mi padre en el hospital. Le he dado de comer, le hago las curas, hablo con los médicos y las enfermeras, soy la que tiene que firmar los consentimientos. Lo he bañado, lo he llevado al baño, le he limpiado después de hacer sus necesidades. Lo he tumbado en la cama. Le limpio la dentadura. Le limpio las gafas. Le leo el periódico. Lo paseo por los pasillos. Le hago compañía. Me gasto días de mis vacaciones. Le compro ropa y vigilo cada día qué tiene sucio, me lo llevo, lavo su ropa, se la plancho y se la devuelvo y me vuelvo a llevar más ropa sucia. Le encargo el barbero y lo pago. Vuelvo a gastar días de vacaciones para volver a hablar con los médicos.

Me pongo en contacto con servicios sociales, vuelvo a gastar días de vacaciones para reunirme. Recopilo la información y la documentación necesaria. Hago las fotocopias, tengo sus dnis y las tarjetas sanitarias. Me llaman del hospital, de rehabilitación, para obtener información. Llamo yo para obtener información. Pido citas con los médicos o servicios sociales y voy yo a hablar con ellos. Relleno los impresos. Los llevo al médico, los llevo a mis padres para que firmen, los vuelvo a llevar de vuelta. Me llama también la familia de mis padres para saber cómo están las cosas. Me envían whasaps. Cada día me preguntan cómo están y qué novedades hay.

Además de mi trabajo normal, de 40h semanales, los sábado le hecho un cable a mi hermano en su negocio. Estoy entre 5 y 6 horas. Le hecho una mano atendiendo, limpiando, y cuidando el negocio para que él pueda descansar un poco. Le voy a hacer la compra, le hago compañía. Le presto mi coche. Le informo de cómo están mis padres y lo tengo al día. Le escucho cuando me explica sus problemas.

Por mi lado, trabajo, como digo mis 40h semanales. Me levanto temprano y paseo a los perros, de vuelta del trabajo los tengo que pasear de nuevo. Tengo que ir al super, tengo que poner lavadoras, tengo que ducharme, tengo que hacerme la cena y la comida del día siguiente, tengo que cuidar el piso. Tengo que comprarme cosas a veces, como unas sábanas nuevas o ropa. Tengo que fregar platos. Tengo que planchar. Tengo que llevar a los perros al veterinario, tengo que darles la comida y sus medicaciones. Tengo que bañarlos. Tengo que pasearlos de nuevo antes de ir a dormir.

No notáis algo raro en todas estas cosas que hago? Porqué estoy sola, cuidando de mi madre? Pues porque ni mi padre ni mi hermano han estado ni han querido estar presentes cuando la he tenido que llevar al médico, ni cuando la han operado. A penas iban a visitarla al hospital y si lo hacían no era para darle de comer, o bañarla. Ni mi padre ni mi hermano se han preocupado con los calendarios de visitas al médico, ni mucho menos se han ofrecido para acompañarlos ellos uno o el otro o los dos, de manera que no me ha quedado más remedio que gastarme días de vacaciones para hacerlo yo. No se han dignado a llamar al médico para preguntar por mi madre, no se han dignado a hacer los recados.

Porqué estoy sola cuidando de mi padre? Pues porque mi madre seguía con dolor y no le era posible hacerlo. Mi hermano parece que tampoco era capaz de dar mucha información a los médicos por desconocimiento, exactamente el mismo desconocimiento que tenía yo, pero que yo sí he dado y he estado presente. Mi hermano no llama al médico ni se ofrece para ir él a las citas. No ha llamado a servicios sociales, no ha hablado con ellos. No llama a mi madre para preguntarle cómo se encuentra. No ha estado presente en las operaciones de mi madre, mi padre tampoco. Él no recibe llamadas y whasaps de la familia, a él no le preguntan cómo están mis padres. Él no recibe las miradas de desaprobación cuando llego tarde al hospital y los enfermeros me recriminan que no haya un familiar presente.

Todas estas cosas que comento que hago y he hecho, han pasado a la vez. Qué he recibido y recibo yo por parte de mi familia? Recibo llamadas diarias de mi madre esperando que le informe de cómo está mi padre y que le haga el parte del día. No llama a mi hermano para preguntarle a él, me llama a mí. Y cuando le digo que también puede llamar a mi hermano me dice que él pocas veces le contesta el teléfono y que cuando lo hace a penas le da información, así que pasa de llamarlo. No solo le tengo que dar el parte sino que además se enfada conmigo si cree que no lo estoy gestionando bien. Me dice que debería preguntar esto o aquello otro. Se enfada conmigo también porque la visito poco, a pesar de que ella, en su reducida movilidad, tiene una asistenta y la visita casi diaria de familiares y vecinos que la bañan, le traen comida, le hacen la compra y le hacen compañía. Mi padre además, y repito que esto sucede a la vez, me recrimina que voy poco a visitarlo al hospital, cuando de hecho voy cada día con pequeñas excepciones. Exige que sea yo la que lo acicale, la que lo lleve al baño, le limpie la cara, le limpie la dentadura, le dé de comer. Quiere que lo pasee y le haga lo que se le ocurra a cada momento que cree que debo hacer. A mi hermano no se lo pide. Se enfada y me insulta si considera que lo que estoy haciendo no es de su agrado. Me dice entre insultos que abandone a mis perros y que vaya a casa con él y mi madre para cuidarlos.

Pero siguen habiendo cosas raras. De verdad creéis que puedo hacer todo lo que digo arriba? No, el día no tiene tantas horas. Así que, qué es lo que he dejado de hacer? Pues he dejado de ir al super, de hacerme la comida, de cuidar a mis perros. Apenas hago lavadoras y por supuesto hace semanas que no limpio el piso. No siempre tengo tiempo de ducharme y mucho menos de comprarme ropa así que tiro con la vieja que está rota. No como o mejor dicho, no como comida normal, tiro de comida basura y café. Duermo poco y mal. No baño a mis perros, me olvido de darles medicación. Tengo ataques de ansiedad, tengo dolor de espalda que me acompaña desde hace meses, se me duerme la espalda por arriba y me duele por abajo. Mi terapeuta está asustada y me pide por favor que tome antidepresivos. Me confirma que tengo depresión.

Apenas tengo con quién hablar. Solo tengo una persona y tampoco quiero descargarlo todo sobre ella porque es injusto. Mis compañeros de trabajo hace tiempo que me han dejado de preguntar cómo estoy. Supongo que porque les decía que mal y entonces se sentían incómodos. Así que he pasado a decir que estoy bien, porque total, el resultado es el mismo.

Con mi hermano tampoco puedo hablar mucho. Al principio se preocupaba por mi, pero con el tiempo ha ido dejando de preguntarme. No sabe que estoy sumergida de nuevo en la miseria, no sabe que necesito antidepresivos. Además también se me quitan las ganas de hablar, siento que no me escucha cuando le explico las cosas. No puedo acabar de explicar los razonamientos que tengo porque enseguida se pone a hablar él y me pisa. Tampoco le da la importancia que debiera a lo poco que me deja explicarle. No parece ser consciente de lo mal que me encuentro y sin quererlo, porque voy a dar por hecho que es sin querer, hace cosas que me duelen mucho. Le resta importancia a lo mío, me dice que no es para tanto o que debería organizarme mejor. A veces comenta que lo que me pasa es psicológico, pero lo dice de una manera que me da la sensación de que me llama loca.

Muchas veces estoy en el trabajo concentrada con lo mío y noto como los ojos se me llenan de lágrimas. No lo busco, no estoy pensando a propósito en cosas malas, me sale solo. No puedo trabajar normalmente. También me pasa caminando por la calle o en el bus. Me tengo que esconder o disimular porque cuando camino tranquilamente por la calle lloro. Tengo ataques de ansiedad, de repente necesito salir corriendo de donde estoy. Pero sin ir a ninguna parte, solo tengo el impulso de ponerme a correr y marcharme de donde estoy, sea donde sea, sin destino.

Mi hermano sabe que estoy mal pero le resta importancia. A mi padre se la suda que esté mal o no, sólo se importa él mismo. Mi madre, como madre que es, sabe perfectamente que no estoy bien aunque no sabe hasta qué punto, aún así le gana el egoísmo y me reclama lo que no puedo dar.

Qué he recibido yo en todo este tiempo por parte de ellos? Mis padres me iban dando 50 euros de vez en cuando, cuando los acompañaba al médico o cosas así, como una p***. Mi hermano me dice que no es para tanto. Ahora me ha regalado su PS4 que está estropeada y no funciona.

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