Mi carta a los Reyes Magos

Sé que por un lado debería pedir algo para los demás: para mis padres, mi hermano, mis perros… Pero por una vez, necesito dejar constancia de lo que yo quiero. Alomejor alguna de estas cosas las puedo cumplir.

 

  • Un e-book. Quiero leer. Lo necesito. Aunque siempre encuentro la excusa para no hacerlo. Pero lo necesito. Hay tantísimo por leer… Creo que no leo porque de alguna manera tengo miedo de no disfrutar de la lectura como solía hacerlo cuando era pequeña. La diferencia entre antes y ahora es que ahora aunque tenga tiempo de hacer cosas, no soy capaz de relajarme. Para disfrutar de cualquier cosa en general y de la lectura en particular hay que estar con la mente en calma. Yo hace tiempo que no tengo la mente en calma y me cuesta dios y ayuda relajarme. Tengo la mente en continua ebullición y salto de un tema a otro constantemente (en mi cabeza). No soy capaz de desarrollar temas y conceptos con profundidad porque se cruzan con otros temas y me crea tensión que no soy capaz de rebajar, de manera que no soy capaz de concentrarme para leer un libro. Tengo una biblioteca enorme en casa con decenas de libros que hace años que quiero leer. Alguna vez he intentado empezarlos, pero a los dos días lo tengo que dejar por imposible. No soy capaz de recordar lo que he leído y cuando estoy leyendo tengo la mente en otro sitio y no me puedo concentrar. El e-book puede que sea solo una excusa para facilitarme la lectura. Tengo dudas de que si lo tuviera, me ayudaría a leer más.
  • Un pijama. Pero pijama chulo, de esos que es de cuerpo entero como un mono y que suele ser un animal o algo por el estilo. Casi un disfraz. Un pijama-disfraz. Y mira que siempre duermo a la fresca, pero últimamente me estoy abrigando más de la cuenta y sorprendentemente no me está molestando. Será que me hago mayor. Creo que sería muy feliz con un pijama-disfraz.
  • Unas camas nuevas para mis perritos. Ves? Ya he pedido algo que no es para mí… Necesitan unas camas nuevas, las que tienen están hechas polvo ya y además son incómodas de limpiar, tienen pliegues donde se acumula la porquería. Es sobretodo molesto cuando vomitan, porque si les da por vomitar porque están pachuchos o algo les ha sentado mal, su instinto les hace hacerlo en los pliegues de sus camitas y lo dejan hecho un cristo.
  • Un abrigo o cazadora de invierno. Hace unos meses, en concreto el día después de mi cumple o dos días después, me dio un arrebato y tiré media casa; trastos y sobretodo ropa. Tiré casi toda mi ropa. Ropa vieja, rota, que no usaba o no he usado nunca y que me comía espacio. Tiré también los abrigos que tenía. Solo tenía dos, uno roto y que era inservible y otro que apenas he usado y no sé en qué estaba pensando cuando me lo compré. Ahora sólo tengo una chaqueta, que es molona, pero no es de invierno y no me abriga lo suficiente; es más, ya ha empezado a romperse. Tiene dos sietes en una de las mangas. Necesito un abrigo.

Ciertamente no necesito nada más. Puedo seguir pidiendo cosas, pero serán totalmente prescindibles. El e-book es prescindible, tengo muchos libros en papel que me llevaría meses leer, es más una excusa para obligarme a leer.

  • Cojines nuevos. Tengo cuatro o cinco cojines en el sofá que están igual de destroyer que las camas de mis perros. Las cremalleras de todos están rotas, obra y gracia de la Bel, que se entretiene masticando cremalleras cuando se aburre. Quiero cojines nuevos pero baratos porque la Bel volverá a romperlos y que sean molones. Me gusta que los tejidos de mi casa sean de colorines o de dibujitos.
  • Un juego de sábanas (nórdico) nuevo. También lo quiero molón y de dibujitos. Tuve que comprar un juego nuevo hace poco con prisas, por una serie de catastróficas desdichas que hicieron que en un día me quedase sin sábanas donde dormir. Fui a la tienda más cercana y cogí el primer juego de nórdico que vi que tenía dibujitos. Maldita suerte la mía, porque al abrir el paquete resulta que este juego sólo llevaba la funda del nórdico y una funda para almohada pequeña. No había sábana bajera y la funda de la almohada no me sirve. Es más, el dibujo, aunque tiene colorines, es horrible. Qué sábanas más feas compré…y encima no me valen. Ahora la uso pero a medias, con una sábana bajera de otro juego de cama. Resulta que en el ataque de ultralimpieza de hace unos meses, también tiré todas las sábanas que tenía de emergencia.
  • Unas botas para el invierno. En la ya famosa megalimpieza que he comentado tiré montones de zapatos que no usaba. Bien porque me arrepentí de comprarlos o bien porque ya estaban para tirar. Tenía unas botas de invierno, pero estaban rotas así que no había opción. Conservo aún un par de botas, pero estas son de caña alta y a veces me iría bien tener unas de caña corta. Ahora mismo estoy pasando los días con bambas, que aunque me encantan y voy comodísima, no siempre me calientan los pinreles como debieran. Quizá por eso voy por el segundo resfriado. Eso y la chaqueta rota.
  • Un par de bufandas o pañuelos de estos grandes de invierno. Tengo cada vez más claro porqué me he resfriado dos veces en un mes…
  • Un par de pintauñas. Los quiero oscuros. Uno negro o casi negro y otro granate oscuro. Tenía dos en casa justo como estos. Los tiré.
  • Un bolso nuevo, pero puede esperar. El que uso cada día empieza a romperse pero aún aguanta unos meses más. Tengo otro que me gusta mucho también pero es más alegre y no pega con según que oufits (que fisna!) El bolso tiene que ser negro, y que pueda llevar a modo de bandolera, no soporto llevarlo en un solo hombro. En cuanto a tamaño, medio. No lo quiero pequeño porque no me sirve para nada, suelo llevar mucha cosa dentro, cosas grandes y pesadas, pero tampoco me gusta que sea bolsa de playa. Creo que tiene que tener la medida de un DIN A4. No quiero bolso de chica con tonterías. Negro, liso, resistente a prueba de inclemencias del tiempo.

 

Pues realmente no necesito nada más, si consideramos que estas cosas las necesito… La ropa de abrigo sí la necesito, el resto no. Por pedir podría seguir poniendo cosas, pero de verdad que no necesito nada. De hecho no suelo usar las cosas que compro que no necesito por tontería que parezca lo que acabo de decir. Me refiero a que hay gente a la que le regalas algo que no tiene o no necesita y le da uso. En mi caso, si no lo necesito no lo voy a usar. No me nace, como decía aquella. Así que sería dinero tirado a la basura. No tengo término medio con las cosas, o las uso cada día hasta que se desintegran o no las uso.

Si nos ponemos místicos podría entonces pedir cosas no materiales. Entradas para conciertos, una escapada de fin de semana, algo que pudiese usar como relajante tipo unas clases de meditación…

Clases de meditación. Creo que es lo que más necesito ahora mismo. Eso y un abrigo.

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