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Loving Vincent

No sé cuándo se estrenará, si es que se va a estrenar alguna vez porque me suena que lleva bastante retraso.

El caso es que hace unas semanas se publicó el trailer de Loving Vincent. Es una película que trata sobre la vida y la muerte de Vincent Van Gogh y su obra. La peculiaridad es que esta película está creada a base de pinturas al óleo. Miles de pinturas al óleo en time-lapse, con la técnica y el estilo de Van Gogh y el expresionismo en general.

Una meta-película se podría decir, en la que se narra la vida y obra del autor en su propio lenguaje.

A mí me fascina y hoy debo confessssaaaar (dicho cantando) que cuando vi el trailer me generó una suerte de síndrome de Stendhal en miniatura; se me puso la lagrimilla en el ojo y me quedé en shock y con la boca abierta petrificada ante el vídeo.

No sé si cuando vea todo el metraje me causará la misma sensación, pero sí es cierto que el trailer me provoca el nudo en la garganta. Las imágenes y las pequeñas secuencias que se pueden ver son de una naturalidad y un realismo que me rompe por dentro.

Es raro que me provoque una sensación de realismo cuando estás realmente viendo pinturas, pero es cierto, las imágenes en movimiento de el vídeo me parecen más reales que una película rodada en vida real. No sé explicarme, no sé si se me entiende.

Lo veo y me parece real, me parece cierto. Más cierto que cuando veo, yo que sé, Grease como comentaba ayer, que son personas de verdad actuando y rodando una peli.

No sé. Quizá es por la novedad del formato o la falta de costumbre, pero me fascina.

 

Vale, se estrena el 22 de septiembre :p aunque no sabemos cuándo la estrenarán aquí en España.

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Feliz cumple pa’ mi – Esta vez sí

Hola!

Ayer fue mi cumple! ^^

Siempre me hace ilu mi cumple porque lo siento como un día especial aunque en la realidad luego sea un día de lo más normal, pero bueno, no sé, es MI día. Un día para darme cariñitos a mí misma: me permito levantarme taaaarde (siempre me levanto tarde pero con el posterior arrepentimiento, en mi cumple me permito no arrepentirme), desayuno tranquilameeeeeente, paseo a los perris con parsimonia, me autoregalo un pastelito y me pongo una peli que me guste u otra actividad similar o equivalente ^^

Ayer me puse Grease :p

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Yeah!

 

Ainssssss! que mayor que estoy ya :_(

Como buena señorita no revelaré mi edad aunque creo que no es muy complicado hacerse una idea. No me avergüenzo de los años ni mucho menos, pero me gusta saber qué edad me echan los demás. Supongo que así voy chequeando cómo de mal o bien me veo.

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Bueno, pues aunque no fue un día especial en el sentido que no tuve ninguna sorpresa especial, no sé, tipo que me trajesen un boy o me llevasen a lanzarme en paracaídas (no la esperaba tampoco, ¿estamos locos o qué?), sí que acabé el día contenta. Tuve un regalito que me hizo -y hace- mucha ilusión, puesto que era algo que hacía ya tiempo que me rondaba por la mente pero que aún no me había comprado y al final cayó por mi cumple.

Un libro electrónico!! 😀

 

Estoy supercontenta con el regalo, más de lo que me pensaba. Supongo que me hacía más ilusión de lo que era yo consciente 🙂

Así que nada, ya estoy disfrutando del parato, y lo he estrenado con Alicia en el País de las Maravillas, que no sé porqué pero era un libro que me apetecía mucho leer y la verdad me está resultando muy interesante. Creo que es mucho más profundo de lo que puede parecer en un primer vistazo.

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Sólo hice fotos en esta secuencia de la peli. Es imposible seleccionar los mejores momentos del filmE porque todo el metraje entero es mítico.

Y así estamos. Un año más o un año menos. Depende de cómo entiendas la vida, las dos opciones son válidas y buenas. Pero cada vez me da más vértigo.

Ahora a coger fuersas para la vuelta a la rutina, que la echaba de menos. Mañana ya vuelvo al trabajo. (nota mental: para las próximas vacaciones buscar una actividad ‘extraescolar’ porque la ociosidad me perturba).

Nos vemos! 🙂

Homenaje a mi bro

Hola,

Hoy quiero hablar de mi hermano. Pero no quiero hablar de él en el sentido de explicar cómo es él, ni su vida; sino de lo que es para mí.

Yo vine al mundo en un momento en el que no se supone que debería haber venido. Mis padres ya eran bastante mayores y mi hermano estaba en plena adolescencia. Aparecí sin avisar y trastoqué todos los planes.

Lo normal respecto a mi hermano, dada la diferencia de edad, sería que él hiciese su vida bastante independientemente de que yo estuviese ahí o no. No es lo mismo que una pareja de hermanos que se llevan muy pocos años el uno con el otro, donde la niñez y adolescencia van casi parejas y aprenden de la vida casi al unísono, donde el mayor puede orientar más o menos al pequeño pero con los errores propios de la inexperiencia vital. Crecen juntos, juegan juntos, aprenden a la vez y se equivocan a la vez.

Cuando dos hermanos tienen tanta diferencia de edad, veo que suele haber un distanciamiento el uno del otro. Sí, son hermanos, pero veo que se tratan más como si fuesen primos muy cercanos, no hay ese lazo tan fuerte como los que se llevan poco tiempo.

He tenido la suerte de que éste no fuese mi caso. Desde el primer momento mi hermano me trató como el hermanito que siempre hubiese querido tener, pero que se retrasó más de la cuenta. Desde que llegué se implicó conmigo, estaba muy pendiente de mí, jugaba conmigo, me cambiaba por propia iniciativa, me enseñaba cosas, me sacaba a pasear, a jugar…

Por supuesto, él hizo su vida; mi llegada no hizo que dejase de hacer otras cosas propias de su edad, cosa que me alegra, pues no era su responsabilidad.

Mis padres siempre han estado ahí, pero toda la vida tuvieron que trabajar mucho para salir adelante y poco tiempo pude pasar con ellos. Me refiero a tiempo de calidad, de que estuviesen por mí, de que jugasen conmigo. Mi hermano suplió esa carencia que mis padres no pudieron darme. Además, la diferencia de edad respecto a mis padres hizo, y sigue haciendo, que las perspectivas del mundo que nos rodea sean diametralmente opuestas. Mi padre nació en el 39, el año que acabó la guerra, yo nací en el 84, ya de lleno en la democracia y sin haber pasado por la famosa transición. Con mi hermano la comunicación era mucho más sencilla, estábamos en la misma onda prácticamente, así que poco a poco, mi hermano se convirtió en mi referente, en mi modelo a seguir, en quien confiar y respetar, en el centro.

Imitaba todo lo que hacía, le copiaba el lenguaje, tanto verbal como no verbal; cosa curiosa porque soy muy consciente de que hoy en día sigo haciéndolo, utilizo sus mismos gestos. Todo lo que él decía para mí era la verdad absoluta. Cualquier opinión, punto de vista, gustos que él tenía, lo absorbía y lo convertía en mío propio. Sus palabras, su ideología, su visión de la vida, salía por mi boca. Si a él le gustaba una canción, a mí me encantaba.

Luego con el tiempo yo fui cogiendo mis propios gustos, pero su influencia en mí seguía intacta. De la misma manera que seguía intacto el referente que para mí era él. Era mi pilar en la vida.

Tengo la suerte de que lo sigue siendo a día de hoy. En los peores momentos él sigue a mi lado, haciendo de soporte, es la muleta que me estabiliza, y si me caigo siempre está ahí para ayudarme a levantarme. Me tranquiliza y me da seguridad. Me hace la vida más sencilla. Me hace reír y sentirme bien. Confío plenamente en él. Es, sin lugar a dudas, la persona más importante en mi vida. Espero que no me falte nunca.

  • ¿A quién quieres más? ¿A mamá o a papá?
  • A mi hermano

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P.D.: Porque los homenajes, hay que hacerlos en vida.